Hoy hace una semana empezamos el proyecto más ilusionante en el que jamás pude imaginar estar embarcado, guionizar una serie de TV (aunque se vaya a emitir por Internet). La verdad, pienso en como he caído en este saco y no dejo de agradecer a J.Luís, uno de los mejores tipos que conozco y genial profesor, que me pusiera en contacto con el que actualmente es el director, productor y cabeza pensante de esta idea, Enrique Gordo.
Solo me bastó un videoclip y una pequeña charla con él en la cafetería de CEADE para ver que no podía, bajo ninguna razón, dejar pasar este tren. Tan claro como seguro, la idea propuesta me resultó tan atractiva que enseguida “firmé” el sí. Crear una serie de calidad, con una metodología de trabajo a la americana, y una realización y producción a la altura, con el esfuerzo de un equipo de más de treinta personas (equipo técnico, ayudantes de dirección, marketing… y por supuesto, guionistas), y con poco presupuesto, para dar forma a una historia de misterio, intriga y mucho suspense, nuestra Lost.
Y hoy hace una semana tuvimos nuestro primer encuentro con esa pizarra blanca, esa extensión vacía y que a veces te engulle y que debemos llenar con ideas y todo lo que admiramos de las series que seguimos. Junto a Antonio, un malagueño con influencias casi totalmente parejas a las mías, nos hemos propuesto entregar un capítulo piloto que sacuda internet, aplicando todo lo que sabemos, y descubriendo la cantidad de cosas que nos quedan por aprender.
Ha sido una semana durísima, con sesiones de hasta 12 horas de trabajo, con ibuprofeno, mucha agua y muchas risas. Ideas geniales, absurdas, frikis, emocionantes… todo tipo de situaciones que han conformado un mapa de tramas que al verlo casi terminado uno se dice “waauu ¿eso lo he creado yo?”.
Desde aquí y ahora y hasta que se emita el primer capítulo, quiero decir y en boca del equipo de guión, que estamos poniendo todos nuestros esfuerzos para crear algo interesante, que guste y enganche y sobre todo de calidad, huyendo de los clichés, de los tópicos, tratando de sorprender al futuro espectador con nuestra historia. No sabemos cuanto gustará, ni si lo hará, ni si llegaremos a terminar la primera temporada o habrá siete más. Solo se que esta semana ha sido la más dura e intensa de tres años que llevo en esto del audiovisual, y que ahora veo lo que aquel señor y aquel seminario de hace justo un año, supuso para mí.