Poco a poco, despacito, de manera sibilina, por debajo de la puerta, se está colando una nueva moda en la música que a cualquiera que pare a pensarlo le resultará cuanto menos, sospechosa. Hablamos de esa “manía” que han impuesto varios grupos de fama mundial y que a buen seguro no tardarán en copiar todos los demás cuando comprueben resultados; vender entradas antes de sacar el disco a la calle.
Grupos como Green Day, Muse o Depeche Mode han virado el sistema poniendo a la venta los pases a sus directos días, semanas e incluso meses antes de que su nuevo trabajo esté en las tiendas. Esa jugada comercial es una medida pasiva para combatir la piratería y asegurarse ciertos ingresos en sus directos. Así venden casi el 100% del aforo de sus fechas sin preocuparse de las ventas del disco ya que el parné viene realmente de los conciertos. Por otro lado restan presión al día del lanzamiento despreocupándose de las críticas que puedan cosechar los nuevos discos ya que las 30.000 entradas que hay colodadas se han hecho gracias a su bagaje y no a la novedad.
Es decir, ¿que el nuevo disco de Muse es una basura? No importa, ya están las entradas vendidas. ¿Que ofrecemos al público 40 minutos de mierda a 23 euros? No importa, el palacio de deportes estará a rebosar. Ya no es tiempo de quejarse, es tiempo de aguantarse ya que somos nosotros los que hemos impulsado esta situación. En cambio, grupos como U2, que saben que la piratería se las trae completamente al fresco, realizaron la maniobra con los mecanismos habituales, es decir: anunciamos disco – sacamos single – sacamos disco – vendemos entradas.
Me parece bochornoso que seguidores de grupos como los ya citados tengan que comprar entradas en junio para un concierto que se celebrará en noviembre y sin haber escuchado una miserable canción del nuevo disco. ¿Es esa la manera de tratar al público? Por otro lado ¿es megaupload, emule, y ares la forma de tratar a los grupos? Unas cuestiones difíciles ya que al menos, un servidor, está tanto del lado del público como del lado creativo y sinceramente no se responder.
Hace unos años, no muchos, un disco costaba 1500 o 2000 ptas. Es cierto que el precio de las cosas tiende a subir… pero no tanto como ha subido en este campo. Prácticamente en sólo ocho años se ha triplicado el precio standard del disco. Y curiosamente, el precio del soporte (lo que cuesta fabricar un CD) ha disminuido brutalmente comparado con lo que costaba fabricarlo hace ocho años.
La subida de precios es “justificada” por el importante incremento de la piratería. Sociedades y entidades —la SGAE a la cabeza— gastan enormes cantidades de recursos —humanos, temporales y económicos— en luchar CONTRA esta piratería mediante absurdos cánones, carísimas campañas publicitarias y triquiñuelas legales para intimidar y coaccionar a creadores y administradores de ciertas páginas web —según la propia SGAE— “sospechosas” de piratería.
Personalmente opino que si la SGAE y las grandes productoras fueran más inteligentes, destinarían todos esos recursos para aprovechar esta oportunidad de realizar una nueva estrategia de mercado. Un modelo de mercado que se adapte a esta nueva era del libre intercambio de información. Modelos que, por otro lado, están ideados y comprobados por eminencias en el mundo de la economía internacional y que en otros países ya están implantados. Un claro ejemplo es iTunes y la tienda virtual de música digital.
Yo lo tengo claro: no me gasto más de 12 € en un disco. Simplemente porque no lo vale.